Uploads from Nayle Astley

10.12.11

El arbol de la vida

De padres e hijos, en familias y formas que mas que formas, malas mañas.
Como saber hasta no ver, esa vida antes que la vida. 
Un salvataje emocional. Una búsqueda donde lo único violento, es mentir.

18.11.11

¿No les estaré atribuyendo mucha responsabilidad?

Cuando siento que un paradigma cambia siento ganas de ensayar respuestas. Algunas escribo, lagunas también.

Se torna difícil mantener una imagen humilde de Vedder después de ver el documental de C. Crowe. Vuelven a la memoria imagenes de la pelicula, tapas de la Rolling Stone donde aparecen los Back Street Boys, un poco después de las de Time´s ¿con Vedder?
Ni todos los conciertos a beneficio serán suficientes para enmendar el error que significo vender (se), vender (nos), pero todavia no lo saben.

1 lustro de éxito conjunto para grupos de personas buscando sus verdades, being a better man (`s) y no mas. Ya no existe el espíritu de esas bandas amigas en el 89´de Seattle, bandas que tenían como nombre Collective Soul, por ejemplo. En definitiva, un movimiento sin avaricia pero con ambición, gran formula para los auténticos revolucionarios del corazón.

En fin, me afirmo en eso que alguna vez pensé. Que una -esperemos no la ultima- gran oportunidad se perdió catastroficamente junto con la "genreación x", aya por los 90.

Ahora, la catástrofe tiene un fecha mas precisa y los Backs Street Boys -al menos- una explicación racional.
¿Pero como juzgar al niño confundido por la vida que fue y la que pudo ser? ¿Debemos creerle todo a Cameron?

Kurt reconoció sincera y publicamente  a un buen hombre ¿y nosotros?

Reconciliacion para el revivir del grunge!!

2.11.11

HDS

"flor venenosa"

HDS

"días de borrasca"

al inocente lo linchan
al sonde la calumnia.
en la odisea del rencor
el gran inquisidor
y el hombre guarecido,
el hombre guarecido.
en el leal, leal cobijo
de la soledad
la corona se prende
después de la victoria.
esa no será la hiostoria
de mi generación.
el placer es un abismo,
el orgasmo un alivio
contra las farsas,
farsas de control
de la gente mayor.

como si aque instante
fuera a ser el primero
del resto de sus vidas.
días de borrasca
víspera de resplandores.

cuando el futuro es improbable
cuando pensar no es suficiente
y cuando aquello que en teoría
no puede
haya sucedido ...

como si aque instante
fuera a ser el primero
del resto de sus vidas
días de borrasca
víspera de resplandores.

(...)


20.10.11

Luna Ambar

Hace calorcito esta noche. Hay aire en casa y cerveza. Otro buen día de buenos meses. Abro la ventana y ahí esta ella.
¿Que haces ahí Luna?
Yo no soy la Luna, soy otra cosa. Es difícil explicar, no jodas.
No quiero ser molesto pero te pareces en todo a la Luna.
Creeme, si soy algo no es ella. A veces me confundo a mi misma con el astro, yo también brillo en la oscuridad. Pero hay tanta cosa que de eso poco queda.
¿Ves? ahí estoy otra vez, creyéndome fosforescente.
¿Igual puedo llamarte Luna?
Dale, me gusta el nombre.
Quizá deberías dejar de preocuparte Luna, los astros brillan por luz propia. Este claro u oscuro.
¿Puedo repetirte la pregunta?
Miraba.
¡Atenta! . ¿Y que viste?
Cabezas apuradas y flores cerrándose. Luego, silencio y proyecciones de sombras.
Quizá estes demasiado lejos Luna, y cuanto mas lejos mas larga la proyección.
Es que se siente bien estar acá arriba, esta poderoso.
La experiencia es poder Luna y las flores del mundo tu miedos. Mientras haya flores ellos seguirán estando, probando, aumentando tu poder.
¿Todavía te queda en esa cerveza fría?








4.10.11

Cuando conocí a Rilke

Bastaron un par de palabras,
porque "la demorada lealtad de una costumbre a la que le gustamos y permaneció, y no se fue"
es la expresión de idas y venidas
de miradas perdidas
en la ventanilla del 22.

"Porque no nos sentimos comodos en casa, dentro del mundo interpretado",
porque las interpretaciones son del pasado
y las malas mañas reiterativas,
como sal en las heridas.
Son como ensayos exitosos
y funciones aburridas.

10.9.11

Fantasmas de exportación

Las luces de la guirnalda iban y venían reflejándose en las cerámicas de la mesa como fantasmas.Y eso resultaba espectacular. Para describir una guirnalda de luces la palabra es esa, espectacular. Estos fantasmas vienen de lejos, desde oriente (la caja dice made in china) para contar historias. Esta vez le toca a los Smiths encargar un exabrupto a lo que dicen en silencio. Porque tienen por costumbre tocar canciones como manifiestos. Y preguntar con respuestas, estos incasables chinos...


4.9.11

PARACELSO

"Quien cree que todas las frutas maduran al mismo tiempo que las frutillas, nada sabe acerca de las uvas"

15.8.11

Demonio de lengua de oro

Ha lugar a los silencios
conscientes del oido y la lengua
limpieza!, ascetismo!, simpleza!,
simiesco filosco
en v2.11
...

12.8.11

Burbujas

"los dias estan contados,
no hay mas que temer
tan solo seremos libres,
cuando no haya mas que perder"

VM

el grito de desahogo
siempre suena sordo
es aire en las burbujas;
de quien estuvo abajo,
de quien esta lejos
de quien se ha ahogado...

EV

9.8.11

Aceptacion

Un vacío profundo
busca respuesta en un divorcio y mas atrás
en las formas de los dedos
si es largo o espatular.
Jupiter, venus y sol cambiarán
el día que tu mirada descienda
y hasta los restos sean historia...



23.3.11

Faithlees - Lion Tamer

Antes de comenzar la lectura, dadle un click al titulo del post. Luego, este será tuyo... Solo para locos. La entrada cuesta la razón.

Si pones una cosa en el centro de tu vida
que carece del poder para nutrir
esto finalmente envenenará lo que eres
y te destruirá...


una simple cosa como una idea
o tu perspectiva interior del mundo
nadie puede ser la fuente de tu desprecio
se encuentra en el interior, en el centro...



En el mismo lugar que las luces negras...


[Maxi Jazz]

If you place a thing into the center of your life
That lacks the power to nourish
It will eventually poison everything that you are
And destroy you

A simple a thing as an idea
Or your perspective on yourself of the world
No one can be the source of your contempt,
It lies within, in the center.
Only with mellow while your thin enough to slide through
Only with mellow while your thin enough to slide through

Don't let nothing ride you.

If the sun or the moon should keel away to die,
They would immediately go out .

One.

Swallow don't make a sound,
But tomorrow has to start somewhere.

Newspapers entertain,
Lion Tamers die in pain
This Child wise beyond words
Whose tears flow without seize

Newspapers entertain,
Lion Tamers die in pain
This child wise beyond words
Whose tears flow without seize

[Zoë]
When there's no where, left to run to
Let me come to you, let me help you down
For when the world, gives you tomorrow
Your gonna learn to live again

we can learn to go,
oh learn as we go

Just to live, for the day
I know it's hard, to live for the moment
Just try, anyway

[Maxi Jazz]
Newspapers, Lion Tamers, This Child,
Lion Tamers, Lion Tamers

19.3.11

Indicadores


Fui hasta el centro a buscar una luz negra. No soy bueno viajando en la oscuridad, pozo que hay, pozo que agarro y, en las ultimas revisiones, noté que el asunto no es gratuito: el vehículo se va aflojando si no tenés cuidado al andar.
Hace un tiempo contaba con una luz super luminosa, tan luminosa que terminó encandilándome. En ese sentido, la luz genera el mismo efecto que la oscuridad: ceguera. Por eso, esta vez, hay que probar algo distinto.Dicen que lo claro brilla con la luz negra así que voy a tratar de utilizar esta propiedad como guía de navegación. Veremos que pasa, en una de esas empiezo a zafar de esos baches de mierda.

La ida fue durisima, como subir por Peron en el microcentro de la ignorada Buenos Aires durante varios años y sin parar. En el trayecto la pulsión se hizo presente, como de costumbre, solapada en preguntas. ¿Podré encontrar el lugar donde consiga la adecuada? Hay de varios tipos. ¿Quedará alguna para mi, o ya estarán todas agotadas? Si llego hasta el centro caminando cuesta arriba y no consigo lo que busco no se como voy a hacer para volver. Por un segundo me vi acostado sobre el pavimento rodando hacia abajo y tuve miedo. No sabia que pensar así que decidí tomar esa imagen como una advertencia. Traté de relativizar lo pernicioso.

Recorrí varias calles, algunas vacías, otras oscuras y hasta me metí en callejones sin salida. Costó pero por fin encontré lo que buscaba. Los aparatos estaban todos en un solo lugar, un sucucho en apariencia olvidado y poco atractivo, metido entre todo el caos luminoso que caracteriza el centro. Quizá por eso me costó tanto encontrarlo. El tema del destino estaba resuelto, ahora faltaba decidir.
Nunca imagine que ese sucuhito medio humedo tuviera semejante stock y variedad. Había para todos los gustos y utilidades. Luces de potencias variadas y hasta de diferentes tipos, con varios accesorios. Algunos contaban con construcciones estrafalarias, llenos de leds indicadores y pegatinas brillantes. Otros eran por demás simples y había que adicionarle algún artificio para que funcionen correctamente, pero todos compartían un característica común: ninguno traía un manual de usuario. 
Me di cuenta que estaba algo mareado, esto de elegir la luz no era tarea fácil. Había tantas diferencias y yo con ese miedo que implica la optimización de recursos que, a esta altura, comienzan a parecer escasos. Mejor salgo a mirar desde la vidriera, algo de aire no va a venir nada mal.
Y ahí estaba, delante mio, a simple vista. El artefacto parecía cumplír con varias de las exigencias que había formulado. Era de construcción simple y robusta. Además contaba con un potenciómetro para regular la intensidad de la luz, lo que creí muy útil para evitar posibles encandilamientos. Ok, vamos por este entonces.
Con la luz negra en mi poder me dirijo al mostrador. Atendía un viejito piola, una especie rara surgida de la mezcla entre Hunter Thompson y Gustavo Ceratti. Cuando pregunto por el precio, me contesta que era el esfuerzo que costó subir por Peron y el esfuerzo con el que debía emplear de ahora en más el equipo, agregando la explicación que, por ese motivo, este tipo de luces vienen sin manuales.
¡Esto si es una deuda! Me despedí agradecido, con deseos de pagar por primera vez en mi vida aquella deuda contraida con Don Hunter Ceratti.

El viaje lo arranqué caminando, pero ahora vuelvo en bicicleta. Ey! no cualquier bicicleta, sino en la bicicleta. La encontré en el mismo lugar donde conseguí la luz. Es representativa, cachibachezca, de otra forma.Ahora la vuelta va a ser mas leve. Además, al acordarme de aquella advertencia, elegí una camino donde el terreno es plano, mas largo, pero menos arriesgado. Olvidate de volver por Peron! Mucha velocidad, llegan a fallar los frenos y quedo abajo de algún colectivo de los que van por Paseo Colón. Para compensar el tiempo perdido por la distancia trata de pedalear lo mas rápido posible cada día, entrená carajo!

Puse a prueba varias veces la luz negra, solo, en casa. Al principio cuesta adaptarse. Hay que hacer fuerza para ver, pero, cuando la pupila se dilata, la luz cae mejor a los ojos y todo se vuelve claro, no iluminado,  claro.
Se me ocurrió una idea. ¿Qué pasará si saco a funcionar la luz negra fuera de casa? Cuando mucho, lo que es oscuro no brilla, o si?
Cargué de baterías la mochila y salí. Por ahí me podrán ver hoy en día, escuchando brisa del desierto en los auriculares yendo y viniendo en bici por todos lados, iluminando con mi luz negra. Sí, pase por favor.
Negro, negro, negro, opa!, esto no es tan oscuro, negro, verde, creo que rojo, amarillo, amarillo, a la mierda! ¿Y esto? Brilla demasiado.
 La luz encendida te ilumina directo a los ojos. De a poco mis pupilas se adaptan, veo mejor y me doy cuenta como viene la mano.

Casi no te conozco y me da celos que te miren, ¡y eso me encanta!


10.3.11

Entre nos


Sentados en un verde paisaje de árboles, cruces y cielo contrasol, me encuentro discutiendo conmigo. Aquí no hay ningún juego de palabras, esta es una conversación entre dos que son uno; quizá también con estos otros, o lo que de ellos queda, quien sabe…En definitiva, una conversación entre nos.

Discutimos aquellas viejas nuevas ideas de la vida después de la muerte; del hoy y el ayer, del hoy y el mañana, del presente…esos tres, que también terminan por ser uno.

A ratos salgo de mi dinámica quietud y lo abandono para darme manija. Intento hacer que aquella sorpresiva idea se convierta en una de las buenas; ésas en las que si vale -y jamás diré la pena- poner esfuerzo y dedicación. Si siento que no es tarde, es porque no debe serlo...
De nuevo el entusiasmo; sorprendido y lleno de animo entre árboles,  cielo y muertos. 


Bueno, decíamos que la vida, que la muerte, que el tiempo, que son tres, que son uno.

35´



El pasaba la aspiradora cuando sonó el teléfono. Todo va a cambiar pero no lo sabe. No, aún no lo sabe.

Apagó el motor, esperó a que deje de girar y suavemente, como cada movimiento que hace, depositó la maquina en un costado de la unica sala de su monombiente. En su vida todo es mono, único, individual.
No hizo mas que mirar el rincón de la ventana que daba al contrafrente, donde había ubicado el aparato, y el timbre dejó de sonar. Esto no lo sorprende; generalmente, si se preocupa en atender, es número equivocado. El teléfono está mas por Guillermina, la vecina del hospital, que por teléfono.

A la tarde, luego del trabajo, pasa a visitar a la única persona con la que tiene contacto real: Hermann su padre.
Con las palmeritas de hojaldre colgando de una mano y el disco de una banda que pensó podía gustarle en la otra, toca el timbre. Esta banda le va a gustar!. Sabe porque lo conoce. El beat, los tonos. En si, la música es su conexión.
Desde adentro se escucha un estallido de risas seguido por unos cuantos segundos de aplausos. Ya en la casa, Valentina le cuenta que el viejo había terminado de presentar e interpretar un monologo que tituló “Los caminos del humo”, en homenaje a Ernesto Guevara.

“Así es el viejo, ojala algún día este puto mundo se llene de tipos como él”, pensó.

Pero no. Hoy no era una de esas de esas típicas tardes. Ese día la tarjeta de salida no estaba marcada a las 17:35, no había caminado las tres cuadras y media hasta la parada del 159 ramal 1 por Mitre y tampoco transcurrieron esos aproximadamente treinta y cinco minutos de viaje desde su trabajo hasta la casa de su padre. Hoy decidió quedarse en casa y probar las sugerencias que había hecho su viejo; eso de que hay algo más, eso de sacar la soga del cuello. Aspirar la alfombra con una máquina que había comprado el día anterior no le parecía un gran plan, pero faltar al trabajo para hacerlo y después ir al café literario fue considerado por él como una osadía. Al café!, Un día de semana!
A punto de retomar la tarea interrumpida el teléfono volvió a sonar; ésta vez mucho más agudo, tajando el aire espeso de silencio cedido por el motor apagado de la aspiradora. Un terrible malestar, de nudo en la garganta, ahogó sus pensamientos. Esa tarde no había visitado a Hermann, se había quedado en su casa inventando la excusa ingenua de limpiar una alfombra. El estaba consciente de alejarse cada vez mas. Jamas fue esa su intención, sino todo lo contrario, pero nunca supo como evitar aquello que día tras día corroboraba como inevitable. Sintió que su designio era la soledad.
La culpa lo ataco por la retaguardia y no hizo más que reaccionar como lo que era.

Abandonó la máquina en el rincón contrario al del teléfono y, esta vez, apresuró su paso. Sintió que recorrer los 7 metros de la diagonal imaginaria que cruza la única sala de su departamento le costarían los mismos 35 minutos que tardaba el 159 ramal 1 por Mitre en recorrer la distancia entre su trabajo y la casa de Hermann.
Al llegar al aparato, agitado, entre chillidos intermitentes, lee en el identificador la palabra Hospital. El nudo de su garganta ya estaba tan ajustado que no podía pronunciar con claridad.

- Ho, Hola.

En el auricular se escuchó una voz de mujer algo trémula. Quizá por los nervios de una mala noticia, pensó en una fracción incalculable de tiempo.

- Buenas tardes. Usted es Marxko Niecht, hijo de Hermann?

El sintió que su mundo se desmoronaba. Las memorias de sus 57 años se amontonaban agolpándose para reproducirse una tras otra en esos segundos de silencio inconciente. Recuerdos repetidos, año tras año. Las palabras de aliento de su viejo, la tarjeta de salida de un trabajo que no le gustaba marcando 17:35, la caminata de tres cuadras y media, el 159 ramal 1 por mitre, los 35 minutos, las palmeritas, de nuevo las palabras de aliento de su viejo, el sector de la alfombra impecablemente aspirado y lo alejado que eso estaba de la metáfora de la soga, la ventana contrafrente, donde a veces percibía movimientos tan conocidos para él que lo llevaban a pensar en Guilllermina acercándose a su ventana por el mismo motivo. Esta seguro que aquellas no fueron miradas perdidas, y sin embargo, sabía su nombre solo porque lo escucho de una señora que la saludo en la puerta del supermercado...

Así era él, así era Marxko; pensó ahogado en lágrimas de rabia contra el mismo.

- Si soy yo, le pasó algo a mi viejo? Esta bien?

Del otro lado escucha una risa.

- Discúlpeme, no quise asustarlo. Me llamo Guillermina Sauco. No se preocupe, él esta bien; el tiempo le corre al revés. Es increíble pero sabe, él anticipó su reacción. Algo tenía que ver con una aspiradora y un identificador de llamadas. En ese momento no entendí bien, pero al acordarme no pude evitar reírme. Le pido disculpas.

Esta respuesta alivió el dolor pero no aflojo el nudo. El hecho de saber que la dueña de esa voz blusera se llamaba Guillermina y recordar la palabra hospital en el identificador lo llenaba de expectativas. ¿Es ella?, no pude ser, la hubiese visto alguna vez...

-Marxko, me escucha?

Si, si Guillermina. Discúlpeme! Es que mi teléfono no suena mucho, menos dos veces seguidas y como hoy no pase a visitarlo, mi imaginación voló. Discúlpeme usted también.

-No hay problema. Señor, lo llamaba porque su padre me pidió un favor. El es una persona que me ayudo muchísimo y no dudé en ser retributiva, pero su pedido me da un poco, en realidad, mucha vergüenza así que discúlpeme si cuelgo sin despedirme.

- Pero, que le ha pedido? De mi viejo se puede esperar cualquier cosa menos la falta de ubicación.

- Me pidió que le lea el fragmento de una poesía que usted ya conoce. Cuando pregunté por qué me pedía esto justo a mi, él me dice que quizás el sonido de una voz a la que usted no estuviese acostumbrado tenga más suerte y pueda terminar con éxito el trayecto desde su oído hasta su cerebro. El escucha a Guillermina reírse y luego decir: Este Alberto...

Señor, Empiezo antes que la vergüenza le gane a mi voz.

Mi corazón salta
cuando contemplo un arco iris en el cielo.
Así fue cuándo mi vida comenzó
Así es ahora que soy un viejo
Y asi será cuando me deje morir.

El niño es el padre del hombre
y yo podría desear

que nuestros días estén vinculados entre si
solo por piedad natural

- Al terminar de leerlo, acá en mi trabajo, no dudé en llamarlo. A mi también me cuesta mucho eso que llaman madurar.

Absorto por lo que había escuchado, levanta la cabeza y dirige una vez mas la mirada hacia la ventana del gris contrafrente. Ésta vez aquellos indicios en los que había pensado algunos minutos atrás se convertirían en pruebas. Ahí estaban, con el tubo del teléfono en la mano, mirándose fijamente y con unas sonrisas que ni Leonardo podría pintar.

Ella:

- Marxco, ¿tomamos algo?